Realizado por: Marina García Benabarre.
EL JAZZ EN LA ALEMANIA NAZI

  • El jazz antes de la época nazi


El jazz es un género musical nacido a finales del siglo XIX en la Costa Este de Estados Unidos, que se expandió de forma global a lo largo del siglo XX. Fue aceptado rápidamente por las élites intelectuales, y poco a poco fue recibido por las clases más populares. A mediados de los años 20, el jazz comenzó a usarse como método de divertimiento, se bailaba en las fiestas, y ya empezaron a aparecer orquestas dedicadas a este género.
Por esta época en Alemania, y más concretamente en Berlín la actividad musical era muy intensa; tanto que el célebre saxofonista Sydney Bechet estuvo entre los años 1929 y 1931 tocando por las noches en el “Wild-West-Bar” de la capital alemana. No es de extrañar que esta música fuera el género de la época, junto al swing jazz, era llamada: “música hot” y que todas las emisoras radiofónicas emitían éxitos del momento.






  • El jazz en la época nazi


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El jazz se vio censurado durante el régimen nazi y cómo aquellas personas aficionadas a este género musical tuvieron diferentes opciones para continuar escuchándolo aunque corrían un gran peligro si alguien informaba de ello, ya que existían redes de espionaje que cubrían todo el territorio alemán.
Se crearon reuniones clandestinas mediante las cuales pequeños grupos de personas escuchaban la radio de otros países extranjeros, enemigos de la dictadura nazi, para escuchar jazz; mediante esta práctica podían escuchar propaganda y noticias antinazis.
Desde siempre la música ha ocupado un lugar principal en la cultura alemana, pero durante la época nazi fue totalmente prohibida, ya que era perseguida por sus raíces afroamericanas, era considerada moderna, y muchos de sus músicos eran judíos.


Joseph Goebbels fue el Ministro de Propaganda en la Alemania Nazi y desempeñó un papel crucial en la creación de nuevo materialantisemita y pronazi para el partido. Estuvo a cargo de la propaganda que alcanzó todos los niveles de la sociedad alemana.
El totalitarismo nazi se apoderó del control absoluto sobre todas las expresiones culturales, que eran consideradas como un medio de propaganda. La música no escapó a este plan, y el jazz tampoco, ya que era la música que escuchaban y bailaban las juventudes de la época; por lo que podían correr el riesgo de verse corrompida su “pureza”.
Se creó “La Cámara para la Cultura del Reich” institución reguladora que se encargaba de controlar los medios de comunicación, censurar mensajes, música, etc… y crear contenido para influir en la opinión pública. Esta fue utilizada por el Partido nazi desde el ascenso al poder de Adolf Hitler en Alemania hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. Proporcionó un instrumento crucial para adquirir y mantener el poder, y para implantar su política.
Música judeonegroide era como denominaban los nazis al jazz. Interpretar en público un éxito del jazz, podía ser un hecho fatal para el músico.

  • La radio musical en la época nazi


Con la proclamación de Hitler en el poder, la productiva cultura musical alemana quedó paralizada: todo aquello que tuviera un toque innovador quedaba totalmente prohibido y debía ser erradicado. La única música permitida era aquella que se ajustara a los cánones de lo clásico y lo romántico. Por ello, compositores como Stravinsky, Schoenberg y Hindemith, entre otros fueron prohibidos y tuvieron que emigrar a otros países.
La palabra hablada era para los nazis un canal mucho más importante de su propaganda que la palabra escrita. Una vez alcanzaron el poder, tuvieron en sus manos un formidable medio de propaganda, la radiodifusión. Para mayor seguridad, Goebbels había sustituido a todos los profesionales por miembros del partido. La radio estaba prácticamente nacionalizada en el momento de la toma de poder de Hitler, aunque las pequeñas empresas de radio se disolvieron a mediados de 1934.
La radio era el medio ideal para llevar la palabra de los líderes nazis a los más alejados rincones del mundo. De hecho, todos los programas radiofónicos se convirtieron en portadores de mensajes propagandísticos: las emisiones musicales y de entretenimiento interrumpían para intercalar mensajes de contenidos políticos.
El jazz en esta época estaba totalmente prohibido, según los valores nazis no era puro, ya que el origen de esta música era afroamericana (negra), su aire moderno, y los judíos eran los que más simpatizaban con este tipo de música. Por lo que desde el primer momento fue un objetivo al que atacar para los encargados de la limpieza y purificación del Tercer Reich.
Adolf Hitler tuvo dos consejeros dedicados a la política cultural estos eran: Joseph Goebbels y Alfred Rosenberg, que fundó en 1929 (antes de la ascensión de Hitler al poder): “Organización del Combate por la Cultura Alemana”, que se dedicaba a la defensa de los valores alemanes. Esta liga fue el antecedente a la “Cámara para la Cultura del Reich” que se fundó en 1933, que disponía de distintas áreas dedicadas específicamente a diferentes partes que formaban la cultura alemana de la época.

  • La Cámara para la Música del Reich y sus problemas


La “Cámara para la Música del Reich” se encontraba bajo el poder de Goebbels, que odiaba el jazz abiertamente. Esta cámara se encargaba de clasificar toda forma musical existente. Uno de los directores más significativos de esta cámara fue Peter Raabe, ya que era un ferviente defensor de la ideología nazi, y como consecuencia a ella declaró como uno de sus objetivos: “remover completamente el jazz y la música de baile extranjeros, y reemplazarlos con la obra de compositores alemanes”. En 1935 Goebbels prohibió directamente la difusión por radio de “esa música judeo-negroide del capitalismo norteamericano, tan desagradable al alma germana”.
Sin embargo, esta medida trajo complicaciones ya que los aficionados al jazz comenzaron a sintonizar radios extranjeras, en especial la BBC de Londres. El principal problema era que los oyentes además de escuchar la música, podían también escuchar propaganda y noticias antinazis. Así se llegó a crear una difusión de una forma de música conocida como el “Jazz Alemán”, ya que Goebbels además de recuperar a los oyentes quería llevar música alegre, alemana, a los soldados que estaban en la guerra. Por supuesto este nuevo jazz no guardaba apenas relación con el verdadero jazz.
Pero al gobierno nazi se le planteó un problema: “El Rey del Swing”, Benjamin David Goodman. En los años 30 tuvo un gran éxito en todo el mundo, por lo que era considerado el nuevo representante del swing que bailaban todos los jóvenes de la época. El problema erradicaba en que este género musical provenía de los negros esclavizados, y en que Goodman era judío. Por lo que fue prohibido de inmediato.






  • "Charlie and his Orchestra"


En los años 30 el swing era considerado por los nazis como “un arte degenerado”, pero a su vez lo usaron como servicio patriótico. Goebbels creó una orquesta llamada: “Charlie and his Orchestra”, mediante ella difundía versiones nazis de los éxitos del jazz. Este grupo emitía en radios de onda corta y media en Canadá, los Estados Unidos de América, y Gran Bretaña; aunque tuvo mucho éxito y oyentes clandestinos los sintonizaban desde la propia Alemania. La idea originaria era atraer a las masas con la irresistible melodía del swing e ir intercalando mensajes antijudíos, antiamericanos, o antingleses. Los personajes preferidos a los que burlar eran: Churchil y Roosevelt.
Aquellas personas que osaban no seguir los valores impuestos, los llamados “transgresores” eran en general descubiertos a través de las redes de espionaje, que se encontraban en toda la sociedad durante la dictadura nazi (vecinos, encargados de edificio, etc). Por ello, las reuniones clandestinas se fueron reduciendo cada vez más y aquel que las llevaba a cabo corría un gran riesgo.

  • Jazz en el Ghetto de Tezerín


El Ghetto de Tezerín (Checoslovaquia) había sido creado por los nazis como modelo de campo de concentración, allí eran enviados los judíos de renombre (científicos, artistas). Entre otros, se encontraban recluidos antiguos músicos de jazz, formaron un grupo llamado: “Ghetto Swingers” que será recordado por el grupo de jazz que se resistió a ser aniquilado. Esta música estaba totalmente prohibida por ser “racialmente impura” se tocaba únicamente frente a un público multinacional, por ello este grupo tocaban en el café del Ghetto para las autoridades únicamente en ocasiones especiales.





BIBLIOGRAFÍA

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